| 1.3. Acumulaciones de agua y suciedad. Ventilación. Vías de desagüe |
La madera, por la disposición longitudinal de sus vasos, tiene una capacidad de intercambio de sustancias mucho más elevada por sus testas que por ninguno de sus lados y cantos. Así ocurre, por ejemplo, que si dejamos un pilar en contacto directo con el suelo, el agua que se pueda acumular alrededor de su base, es muy fácilmente absorbida por capilaridad con lo cual fomentamos un foco de pudrición bastante importante.

De ahí el procurar elevar todos los apoyos por testa del suelo.

Y proteger las testas expuestas.

Un error bastante común es el de introducir el pilar en una caja que evita el desplazamiento lateral pero que acumula el agua que escurre del pilar. Esta agua es absorbida por testa y comienza una pudrición que se revela cuando ésta sale de la caja y ya es muy peligroso el grado de pudrición.

También en aleros es importante resguardar las testas de los pares del contacto directo con el sol y las inclemencias. Éstos han de sobresalir más de 60 cm para proteger los paramentos verticales.

En general cualquier acumulación de agua tarde o temprano es absorbida por la madera si no se evapora o desagua. Por esto es muy importante mantener todas las uniones bien ventiladas para que las humidificaciones sean ocasionales y en lo casos que no sea posible, facilitar con inclinaciones el desagüe de la misma.

También es recomendable alejar la madera del suelo de 30 a 50 cm para evitar las salpicaduras de la lluvia.
Tendremos que ser más meticulosos con todas estas medidas en las zonas más castigadas por el sol, ya que son las que más van a deteriorarse. En las zonas no expuestas al sol, la madera se conserva mejor.
Luego la protección de las fachadas y entarimados con sombras, bien por aleros, árboles, porches, etc. retrasará el deterioro de éstas.