| 1.1. Elección de la especie |
Por su diferente naturaleza, crecimiento, y estructura celular, cada especie tiene una durabilidad natural muy particular.
Ésta se define como la resistencia intrínseca de la madera frente a los agentes bióticos y abióticos de la madera (hongos e insectos xilófagos, radiaciones infrarrojas y UV, etc.)
Generalmente, las especies con menos albura, son más durables. Así las especies frondosas tropicales, al ser la mayoría del tronco duramen, son más difíciles de digerir por los insectos y hongos propios de nuestra zona y también porque son especies que han crecido en hábitats mucho más agresivos.

Así, también, existen otros cierto tipo de generalidades según familias:
· Frondosas:
Albura sensible frente a Hongos Xilófagos, Termitas y Xilófagos marinos. Ésta suele ser desechada en la sierra del tronco, luego no nos la encontraremos.
Duramen durable frente a Líctidos y Anóbidos.
· Coníferas:
Albura sensible frente a Hongos Xilófagos, Termitas y Xilófagos marinos
Duramen durable frente a Anóbidos e Hylótrupes.
Según esto, la madera de duramen de todas las especies es durable frente al ataque de insectos. Sin embargo, existen algunas especies en las que el duramen también es sensible a los ataques de Hylotrupes y Anóbidos.
Como vemos, la mayoría de los estudios realizados se refieren a la durabilidad por los siguientes ataques de origen biótico:
· Hongos xilófagos de pudrición.
· Insectos xilófagos de ciclo larvario (Anóbidos-Carcoma, Líctidos-Polilla y Cerambícidos-Carcoma grande).
· Insectos sociales (Termitas).
Otros ataques a tener en cuenta, son los xilófagos marinos y los abióticos como los rayos UV e infrarrojos, así como las inclemencias meteorológicas.