Estructura al cielo

1. Durabilidad natural de la madera. Protección por diseño.

Independientemente de los efectivos tratamientos adicionales que se le puede realizar a la madera, ya que aún no existe el tratamiento definitivo que mantenga la madera inalterable, debemos tener en cuenta una serie de medidas a la hora de poner la madera en obra y así potenciar la durabilidad natural y añadida de la madera, y reducir los trabajos de restauración y mantenimiento.

 

1.1. Elección de la especie

Por su diferente naturaleza, crecimiento, y estructura celular, cada especie tiene una durabilidad natural muy particular.

Ésta se define como la resistencia intrínseca de la madera frente a los agentes bióticos y abióticos de la madera (hongos e insectos xilófagos, radiaciones infrarrojas y UV, etc.)

Generalmente, las especies con menos albura, son más durables. Así las especies frondosas tropicales, al ser la mayoría del tronco duramen, son más difíciles de digerir por los insectos y hongos propios de nuestra zona y también porque son especies que han crecido en hábitats mucho más agresivos.

sección tronco

Así, también, existen otros cierto tipo de generalidades según familias:

· Frondosas:

Albura sensible frente a Hongos Xilófagos, Termitas y Xilófagos marinos. Ésta suele ser desechada en la sierra del tronco, luego no nos la encontraremos.

Duramen durable frente a Líctidos y Anóbidos.

· Coníferas:

Albura sensible frente a Hongos Xilófagos, Termitas y Xilófagos marinos

Duramen durable frente a Anóbidos e Hylótrupes.

Según esto, la madera de duramen de todas las especies es durable frente al ataque de insectos. Sin embargo, existen algunas especies en las que el duramen también es sensible a los ataques de Hylotrupes y Anóbidos.

Como vemos, la mayoría de los estudios realizados se refieren a la durabilidad por los siguientes ataques de origen biótico:

· Hongos xilófagos de pudrición.

· Insectos xilófagos de ciclo larvario (Anóbidos-Carcoma, Líctidos-Polilla y Cerambícidos-Carcoma grande).

· Insectos sociales (Termitas).

Otros ataques a tener en cuenta, son los xilófagos marinos y los abióticos como los rayos UV e infrarrojos, así como las inclemencias meteorológicas.

 

1.2. Preparación de la madera: secado, deshilado. Elección de la cara expuesta

Una de las normas más básicas para la utilización de la madera es la curación de ésta. Esto consiste en la estabilización de la higrospicidad de la madera con el medio en el que va a ser instalada o se va a hacer uso de ella.

La madera desde su tala hasta el momento de su puesta en servicio ha de pasar varios meses e incluso años según la especie y la sección de sierra para estabilizarla. También es importante el lugar al que es sometido a este proceso ya que una buena ventilación agiliza este proceso. Al ser éste un proceso tan largo, a veces se recurre a secados artificiales que pueden reducir a una tercera parte este proceso.

Las mayores manifestaciones de una puesta en obra de madera verde son las fuertes mermas, fendas y alabeos. El trabajar con una madera que tienen estas manifestaciones antes de su puesta en obra no es un defecto, sino una garantía de que la madera ya se ha estabilizado en gran medida, teniendo en cuenta que las fendas longitudinales son muy escandalosas pero poco problemáticas, ya que la disposición paralela a las fibras no le quita resistencia estructural significativa. Una gran ventaja de las fendas es que favorecen considerablemente la impregnación en profundidad.

Otro punto importante a la hora de deshilar la madera (seccionar un tablón en tablas de menor sección), es girar la pieza 90º, si es posible, buscando romper la estructura de los anillos para buscar siempre la malla de la madera en la cara, ya que así quitamos tensiones y evitamos atejamientos. Esto no es posible cuando utilizamos madera tangencial o de costeros, pero exponiendo la cara mala (buscando la concavidad de los anillos de crecimiento) y acanalando la buena, evitamos en gran medida estos movimientos. Con este acanalamiento conseguimos romper la estructura de los anillos.

tablón seccionado                                tabla costero

Otra razón para exponer la cara mala es que la cara interior de la madera se ventea menos, es decir, las fendas de secado son menos apreciables.

Las grandes secciones pueden llegar a ser también problemáticas más que nada estéticamente, ya que una merma, hichazón, fenda o cualquier otra deformación se ve multiplicada por sus dimensiones; por ejemplo, una si un entarimado de tablilla de 70mm de ancho tuviera una merma de 2 mm, si fuera de 140, lógicamente la merma sería de 4 mm y al ser las tensiones mayores (anillos de crecimiento más largos), atejaría más.

Una solución para contrarrestar estos grandes movimientos es la madera laminada, ya que por una parte, reducimos una pieza grande en varias de menor sección y por tanto con muchos menos movimientos y fendas; y por otro, al ir encoladas entre sí, los movimientos que pueda tener cada pieza individualmente, viene contrarrestada por la otra u otras a las que va encolada.

viga con fendas viga dúo

Otra gran ventaja de la madera laminada es que se incrementan su propiedades mecánicas considerablemente, al igual que se aumenta su homogeneidad, ya que se mezclan varias piezas, cada una siempre diferente de la otra, y facilita cálculos estructurales. Consecuencia de esto es el que para una resistencia determinada se puede recudir la sección y por tanto el gasto de material.

1.3. Acumulaciones de agua y suciedad. Ventilación. Vías de desagüe

La madera, por la disposición longitudinal de sus vasos, tiene una capacidad de intercambio de sustancias mucho más elevada por sus testas que por ninguno de sus lados y cantos. Así ocurre, por ejemplo, que si dejamos un pilar en contacto directo con el suelo, el agua que se pueda acumular alrededor de su base, es muy fácilmente absorbida por capilaridad con lo cual fomentamos un foco de pudrición bastante importante.

apoyos podridos

De ahí el procurar elevar todos los apoyos por testa del suelo.

Piés de pilar

Y proteger las testas expuestas.

Testas expuestas

Un error bastante común es el de introducir el pilar en una caja. Al contrario de lo que se piensa, no resiste convenientemente cargas laterales ni levantamientos y, sobre todo, acumula el agua que escurre del pilar. Este agua es absorbida por testa y comienza una pudrición que se revela cuando ésta sale de la caja y ya ha llegado peligroso el grado de pudrición.

Pié de pilar jardín

También en aleros es importante resguardar las testas de los pares del contacto directo con el sol y las inclemencias. Éstos han de sobresalir más de 60 cm para proteger los paramentos verticales.

Aleros

En general cualquier acumulación de agua tarde o temprano es absorbida por la madera si no se evapora o desagua. Por esto es muy importante mantener todas las uniones bien ventiladas para que las humidificaciones sean ocasionales y en lo casos que no sea posible, facilitar con inclinaciones el desagüe de la misma.

Entablado horizontal tingladillo

También es recomendable alejar la madera del suelo de 30 a 50 cm para evitar las salpicaduras de la lluvia.

Tendremos que ser más meticulosos con todas estas medidas en las zonas más castigadas por el sol, ya que son las que más van a deteriorarse. En las zonas no expuestas al sol, la madera se conserva mejor.

Luego la protección de las fachadas y entarimados con sombras, bien por aleros, árboles, porches, etc. retrasará el deterioro de éstas.

 

1.4. Holguras.

La madera expuesta al exterior va a sufrir las condiciones más extremas. Así los grandes movimientos dimensionales serán habituales.

Para ello debemos prever unos espacios para el libre movimiento de la madera. De no ser así, la madera al hinchar y hacer tope unas con otras obliga a un levantamiento perpendicular al no poder desplazarse en su plano, al igual que si merma desde una posición de unión se abrirá una separación que originalmente no había.

decking