La madera es un tejido exclusivo de los vegetales leñosos con tejidos diferenciados y especializados. Estos tejidos están formados por células formando una estructura tubular, en la cual sus paredes son la pared celular y el hueco el lúmen de la célula. Su tamaño, forma y distribución, así como la existencia de elementos anatómicos como rayos o canales resiníferos nos van a dar la textura o grano de la madera que nos ayudarán a identificar la especie de madera.

La madera es un material:

· Anisótropo, sus propiedades varían según la dirección que se considere.

· Higroscópico, capacidad de tomar y ceder moléculas de agua con el medio que la rodea.

· Con buenas propiedades mecánicas, sobre todo si se compara con su peso.

· Con facilidad para mecanizarse y procesarse.

· Impregnable con lo que puede protegerse de la acción de agentes degradadores.

· Con características estéticas que le confieren una especial belleza.

   Los términos “grano” y “textura” se dice que son diferentes desde el punto de vista técnico, pero a menudo se aplican indistintamente y pueden intercambiarse. Son vocablos que deberían definirse para que tuvieran un significado concreto.

   En la terminología industrial, la palabra “textura” se refiere generalmente a la proporción de crecimiento o anchura de los anillos anuales y al peso y dureza correspondientes. Por ejemplo, los términos textura “fina” o “suave” denotan corrientemente madera producida por un crecimiento lento o por árboles viejos.

   En la mayoría de las especies, el crecimiento rápido significa una madera más inestable y más ligera. Los árboles de crecimiento más lento tienen una textura fina y producen una madera más fuerte, más pesada y más dura, con grano o fibra que es de un tipo característico y diferenciado en cierto modo.

   La calidad del árbol varía dependiendo de las diferentes condiciones fisiográficas de la zona de su crecimiento .Las condiciones locales de crecimiento, incluidos el suelo, la humedad, la competencia entre árboles y la altitud, tienen un marcado efecto sobre la textura y sobre otros factores de calidad de la madera. Las condiciones del lugar de crecimiento que dan como consecuencia una madera más ligera o pesada, pueden ser completamente diferentes en puntos que disten tan solo un kilómetro o pueden ser semejantes en puntos bastante distantes entre sí.

   Por eso a la hora de comprar madera el mayorista ha de conocer bien la localización de los aserraderos. Valga como ejemplo un árbol de la misma especie en la cara Norte de una montaña y otro a escasa distancia, pero en la cara Sur, en lo alto de una montaña o en la falda inferior, etc.Las condiciones son mucho más agresivas en unos sitios que en otros.

   Abarcando todas las especies de árboles maderables, se pueden hacer dos grandes agrupaciones: coníferas y frondosas.

   Habitualmente también se habla de maderas blandas y duras, de hecho en inglés se denominan “softwoods” y “hardwoods” que es su traducción literal, ya que esto constituye una característica general dentro de cada familia, aunque existen coníferas mucho más duras que algunas frondosas.

   La diferencia entre coníferas y frondosas la encontramos en la estructura microscópica de la madera. Las coníferas sólo contienen dos tipos de células, fibras longitudinales de madera (traqueidas) y células de rayos transversales. Las coníferas carecen de los vasos que tienen las frondosas para el transporte de agua. Estos vasos se manifiestan en las maderas frondosas como poros. En las coníferas el transporte de agua a lo largo del árbol se realiza por medio de las traqueidas.

   Algunas coníferas. Como los pinos, abetos y alerces, tienen canales para el transporte de resina, como defensa contra lesiones.